COLEGIO+MONJAS
COLEGIO + MONJAS (RAMÓN Y CAJAL)
Con estas dos calles, terminamos el repaso por las mas representativas de Bornos. Si hemos conseguido que nuestros lectores hallan pasado un rato entretenido, nos damos por satisfechos.
Vamos a ocuparnos en esta andadura por nuestras calles, de estas dos, que confluyen
en la Plaza de las Monjas. La calle colegio en su comienzo, tiene una hermosa columna, que antiguamente se ponían haciendo esquina, para evitar que los carros se acercaran al borde de las casas, así evitaban que al roce de las ruedas se llevase un trozo de pared.

Vía de acceso a la plaza, ha sido muy utilizada por los viandantes, por este motivo y porque aquí estaba el horno del Negrito. Mi madre hacía ablandados en casa de mi abuela, los llevaba a este horno a cocerlos, después los vendía por las calles a un real, según me cuenta hacía todos los días unos cuarenta que distribuía entre sus clientes.
La costumbre de utilizar los hornos en esta época estaba muy arraigada, la gente prefería amasar en casa su propio pan o ablandados, en fechas señaladas también se hacían tortas, roscos y los llevaban al horno para que se los cocieran.
La harina para estos menesteres era adquirida en los molinos comprándoselas a sus dueños, de las que le dejaban las personas que iban a moler y que éstos le entregaban en concepto de trueque.
El taller de (los caldereros) buenos profesionales que reparaban los grandes cacharros de cocina, posteriormente se cambiaron y pusieron el taller donde hoy esta ubicada la churrería, lo dedicaban a la reparación del automóvil, principalmente y en menor medida a la maquinaria pesada, hace muchos años marcharon al pueblo de Bellavista de la provincia Sevilla, su hijo Ramón Manriquez trabaja actualmente en un concesionario de coches de la localidad.
Verdulería de Juana (la aperaora) como otras muchas de la localidad se dedicaba a la venta de los productos que daban las extraordinarias huertas Bornenses, muchas de las cuales desaparecieron con la construcción de la presa, que contribuyó esencialmente a que la economía local se resintiera de una forma notable.
Casa de costura de Antonia (la aperaora ) suegra del amigo Domingo Barra, profesión que ha ido decayendo con el paso del tiempo, las prendas de textil se fueron abaratando de una forma sustancial, esto hizo que muchas mujeres que se dedicaban a la costura dejaran de hacerlo, los pantalones que se reparaban con remiendo o las camisas poco a poco se dejó de hacer al crecer la calidad de vida.
Reseñar que esta calle tenía un poste de madera aproximadamente a un metro de la pared que dificultaba el paso de vehículos y maquinaria.
MONJAS (RAMÓN Y CAJAL)

Peculiaridad de esta calle es su ceterilla que tiene un gran desnivel con la calle, solución esta que dieron las personas de entonces, para facilitar el acceso a las viviendas.
El tabanco las aventuras de Cuenca la anécdota es que este nombre le viene porque la persona que lo regentaba se llamaba Ventura y el local estaba en la casa de los Cuenca.
Como otros tantos de la localidad era sitio de reunión de los hombres exclusivamente, las mujeres no solían entrar a este tipo de establecimientos solo lo hacían en Bares y acompañadas de sus respectivos maridos.
La barbería de Dieguito como todas dedicada al corte de pelo y al afeitado en general, los pelados se hacían con unas maquinas antiguas con las cuales había que estar constantemente abriendo y cerrando la mano, posteriormente fueron sustituidas por las de energía eléctrica que supuso un gran avance, no así en el afeitado que se hacía igual que hoy que se hace con la navaja barbera.

Chaleca tuvo el bar enfrente de donde está situado el cuartel de la guardia civil y la barbería en la otra acera, destacar que era un gran aficionado a la caza, como le dieran mucha conversación de este tema, se paraba y te colocaba la mano en la cabeza y el pelado se hacía eterno.
Sus dos hileras de moreras le daban a la calle un aire señorial y la droguería-ferretería de zurita la recordamos con un cariño especial porque trabajaba aquí Girón que nos trataba a los niños con una dulzura especial cuando íbamos a comprar carburo para introducirlos en las latas y explotarlas metiéndole fuego. A la entrada de esta tienda había una sección dedicada a la venta de telas y sobre todo a la ropa interior.
Debido a su belleza y singularidad se rodaron en esta calle escenas de la película Juicio de Faldas.
clickar encima de las fotos para verlas mas grandes.
Paco (castro) y Juan (chispa)
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