Carta de Fernando Sánchez Jiménez al defensor del Pueblo Andaluz

Estimado señor Defensor del Pueblo Andaluz, me pongo en contacto con usted porque estamos sintiendo un total abandono por parte de las empresas dedicadas a suministrarnos la energía eléctrica. A raíz del temporal, Bornos, junto como poblaciones como Jerez, Arcos, Sanlúcar o Espera, sufrieron un apagón el pasado Sábado día 26 de Diciembre. A pesar de que la luz se reestableció, la potencia de la misma no ha llegado a reestablecerse. Pero este problema, afecta a Bornos, en Jérez, Arcos o Sanlúcar, el suministro está normalizado.

 

Ante este problema me he puesto en contacto con el teléfono de atención de Endesa, empresa que me suministra la energía eléctrica, pero su respuesta es siempre un láconico “No nos consta que haya problemas en la línea…” Para pasar a darnos un ticket del problema y decirnos que esperemos… Así vamos ya por el 5º día.

 

La falta de potencia provoca que muchos electrodomésticos no funcionen. Hacer la comida nos obliga a hacerla a fuego lento, eso si la cocina es capaz de encendenrse. Las lavadoras son incapaces de funcionar correctamente (no sueltan el agua, o no centrifugan). Por suerte, estamos en invierno y la falta de potencia en los congeladores no se nota demasiado por que hace frío, pero claro, tampoco las estufas, radiadores y demás enseres nos pueden proporcionar calor. Los aparatos electrónicos como ordenadores, televisores, etc… empiezan a no funcionar y tememos que los daños de todos estos electrodomésticos empiecen a ser irreparables.

 

Pero lo pero no es esto, sino la sensación de no poder llevar una vida normal. En pleno siglo 21, estamos lavando la ropa a mano, planchándola como buenamente se puede y comiendo comida fría y abrigándonos dentro de las casa con chaquetas, mantas; alumbrándonos con velas en la cocina porque los fluorescentes no funcionan; lavándonos con agua fría porque los calentadores no saltan debido a la falta de presión que tiene el agua.

 

Las quejas a las empresas suministradoras caen en saco roto y es por eso por lo que recurro a usted para que, si lo tiene a bien y dada su autoridad pueda ayudarnos en estos difíciles momentos.

 

Gracias de antemano y un saludo.

 

No quiero dejar pasar la oportunidad de desearles a usted, su equipo de trabajo y a sus familias un feliz año 2.010.