Esta ermita la hicieron con sus limosnas unos devotos Ermita del Calvario. Bornosde esta villa llamados de apellido Soto. Se recogió en el albergue que estaba adjunto a un ermitaño, llamado Hermano Mendoza, natural de Córdoba. Este con las limosnas que solicitó de los vecinos añadió otro cuarto a la capilla, en cuadro y a modo de media naranja. Destacan en su construcción su fachada triangular, que ofrece una bella hornacina, rematada con una espadaña típica barroca.