Portal Bornicho de Información

El Diario de Jerez escribe sobre un paisano nuestro

El Diario de publica una sección llamada "Profesiones en peligro de extinción". En ella escribe sobre profesiones en desuso. La última a la que han dedicado unas letras es a los piconeros y en ella hablan de Francisco Ramos. Esto es lo que han escrito:

Una vez que el verano da sus últimos coletazos, llega el momento de abrir los altillos para preparar los abrigos que ayuden a sobrellevar el frío invierno. También ha llegado la hora de sacar las estufas y preparar la calefacción para que todo esté a punto. Esta manera moderna de enfrentarnos al frío ha sido la que ha terminado con una profesión muy extendida por los pueblos de la Sierra, la de piconero. No existe ni un solo municipio que no haya tenido familias completas dedicadas a este noble y complicado oficio.

Francisco Ramos es una de esas personas que ha dedicado toda su vida a preparar cisco o picón en el campo para posteriormente venderlo entre sus vecinos de Bornos. Él comenzó en este oficio familiar cuando apenas sabía andar, de hecho recuerda que «no había dado mis primeros pasos y ya tenía las manos tiznadas». Un color que no desaparecería con el paso de los años, ya que ha sido lo que le ha permitido sacar a su familia adelante, aunque no sin dificultad. Paco enseñó a sus hijos a hacer picón pero ya ninguno mantiene la tradición familiar. Esta práctica ha dejado de tener vigencia porque «ni podemos cortar nada en el campo, porque no nos deja Medio Ambiente, ni hay ya gente que quiera comprar el cisco», recuerda uno de los últimos piconeros de la Sierra. Él aún guarda con cariño, casi como un tesoro, los últimos sacos que hizo hace unos años y que «ahora que llega el frío volverán a arder en mi sarteneja», apunta.

A sus 74 años es historia viva no sólo de una profesión que le dio de comer a mucha gente, además de proporcionar calor a otras. Hasta hace no demasiado tiempo cargaba sus herramientas de trabajo, azadas para facilitarle el camino, zoletas y un chimbiri para mover el cisco y se movía por todos los pueblos de la zona, yendo a pie a donde pudiera encontrar cuatro retamas. Allí quemaba las mismas, la dejaba cocer y con el chimbiri lo abría hasta que conseguía enfriarlo. Aunque la jornada no terminaba hasta que lo vendía.

Si quieren leer el artículo completo lo pueden hacer pinchando aquí.

Error SQL.SELECT Firma FROM usuarios WHERE Id = 0